Puro Marketing del año 1400

Dentro de los actos del congreso de Economistas celebrados la semana pasada en Madrid tuve la oportunidad de hacer una visita  especial al Museo del Prado. Especial porque fuimos por la noche un grupo reducido de personas. ¡Todo el museo para nosotros!

Nunca antes había estado, y nuestro guía, un tipo curioso que hablaba muy rápido nos hizo un tour por los principales cuadros de esta maravillosa pinacoteca, Picasso, Rubens, Goya, Tiziano…
Cada cuadro con su propia historia, enmarcado dentro de un contexto histórico en el que fue pintado, y con las interpretaciones lógicas, acertadas o no de sus trazos….(algunos ya pensamos que si los pintores levantaran la cabeza se quedarían alucinados de lo que se puede llegar a decir de sus cuadros.)
Dos cosas me llamaron la Atencion. Por un lado la pasión que transmitía el guía, unido a un gran conocimiento, no solo de cada cuadro y artista, sino de la historia, política y económica de cada momento. Cuando alguien vive su trabajo con esa pasión, le ves que no para de hablar, contar anécdotas y ue incluso se deja muchas historias por falta de tiempo, te deja una experiencia de cliente que hace que tengas ganas de repetir… Y eso nos pasó a casi todo el grupo.
La otra, que yo no hubiera esperado nunca (quizás por mi incultura artística), fue encontrar al marketing  contemplando el cuadro “El descendimiento” de Roger van der Weyden. “Puro marketing de 1.436” dijo.


Un cuadro espectacular, encargado por una Cofradia de Lovaina, en donde los personajes van vestidos con unos ropajes que no corresponden ni de lejos al momento histórico de la bajada de Cristo. Los ropajes que se pueden apreciar en la fotografía de este cuadro, como veréis son de un detalle sublime; el pintor parece que quiere enseñarnos la calidad de las telas, sus pliegues, incluso en alguno de ellos nos enseña el interior de los mismos. Puro marketing encargado por un gremio para enseñar al mundo la calidad de los ropajes que podían hacer. Digamos que es como un desfile de pret a porter de la época, unido a las revistas de moda, para que la alta burguesía europea pudiera desear esos magníficos vestidos y telas…

Muy sutil, quizás alguno dijera que había que hacer mas inserciones en prensa, que la notoriedad era mejorable, pero… puro marketing.

Iñaki Ruiz

Comunidad de Marketing – Ekonomistas 2.0

Anuncios

¿Quieres realizar alguna aportación?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s